Comprar una casa puede ser un proceso muy difícil si permites que las emociones te dominen al momento de la decisión final. Dado que esta adquisición tiene grandes implicaciones, es importante que sepas mantener tus emociones bajo control y tomar la decisión más racional posible; por lo que a continuación te compartimos estos consejos:

 

  1. No te vayas por la primera opción

Una vez que te enamoras de una casa en particular, es difícil volver atrás. Comienzas a visualizarte en ella y repasas en tu mente todas las características que te gustaron: su fachada, lo grande que es y la opción que te ofrece de adaptar tu propio estilo en su interior. Sin embargo, es más cara de lo que puedes pagar así que, en realidad, solo te estás dañando al imaginarte viviendo ahí.

Para evitar la tentación de rebasar tu presupuesto y dañar severamente tus finanzas, o bien, para evitar la tentación de sentirte decepcionado al pagar por menos de lo que mereces, te sugerimos visitar únicamente las casas que estén en tu rango de precios. Comienza la búsqueda de casas a partir del rango inferior de ese valor que has establecido, de ese modo, si encuentras una casa que cubra tus requerimientos, no habrá necesidad de ir más alto. Asimismo, procura visitar al menos 5 propiedades antes de hacer una oferta.

 

  1. Tampoco esperes de más a que llegue el momento perfecto

El mercado inmobiliario, como todos, tiene sus altibajos y uno de los errores más comunes es pensar que a la vuelta de la esquina habrá una mejor opción que la que has visto. Si bien los precios pueden bajar en determinado momento y bajo ciertas circunstancias, no siempre es una regla. Arriesgarte en el juego de las probabilidades puede hacer que pierdas una buena oportunidad.

Hacer un análisis del mercado, un estudio comparativo de precios de casas parecidas a la que quieres ayuda muchísimo, pero la verdad es que nadie puede predecir lo que va a suceder con certeza en el futuro. Puede ser que, en efecto, mañana encuentres una casa más bonita o más grande por un precio más bajo, pero igualmente puede ser que no suceda.

 

  1. Combate el nerviosismo por falta de experiencia

Comprar un inmueble es cosa seria, de ahí que sea excelente idea contar con el apoyo de un agente inmobiliario en el proceso. Su experiencia será de gran utilidad en todo momento, él se encargará de buscar opciones que se ajusten a tu crédito hipotecario, se asegurará de que el estatus de la vivienda esté en orden, que el precio que vas a pagar sea el justo y te apoyará con todo los trámites que pueden generarte ansiedad.

Sentir miedo es normal cuando estás apunto de hacer una compra de esa magnitud. Si quieres asegurarte de no cometer errores, no tiene nada de malo acudir a profesionales que te pueden asesorar en cada paso del camino.

 

  1. La desesperación te puede hacer una mala jugada

Después de un tiempo de buscar casas y no encontrar nada, puedes llegar a pensar que no queda más remedio que hacer una oferta por el inmueble que más o menos se ajusta a tus necesidades. Eso puede ser un gran error, pues en el afán de comprar a como dé lugar, puedes incluso hacer una oferta superior y eso sin duda será contraproducente. Vivir en una casa cuyo pago te deja con casi nada para disfrutar de un estilo de vida satisfactorio te hará despreciarla en algún punto. Ni hablar de hacer remodelaciones para que finamente te guste al 100%. Peor aún, si con el tiempo decides vender y mudarte otra vez, ese costo se sumará a los gastos extra.

Para no experimentar ese nivel de estrés innecesario y en caso de que tengas el tiempo de tu lado, te sugerimos esperar hasta que llegue la casa o el departamento que verdaderamente cubra tus expectativas y se adapte a tu bolsillo. Solo no olvides que tus demandas deben ser realistas.

 

  1. No sobreestimes tus habilidades manuales

Si la vivienda que te gusta requiere de mucho trabajo, debes reflexionar qué tan capaz eres de enfrentar la situación en términos de tiempo, dinero y capacidad. Tal vez pienses que puedes arreglar la plomería o ciertos desperfectos eléctricos, pero también cabe la posibilidad de que descubras que los arreglos requieren mano de obra especializada o el doble de gasto que tenías previsto. Evalúa muy bien qué tan bien va contigo comprar una casa que no está lista para mudarte.

En VIDUSA te compartimos estos consejos para que realices una inversión inteligente, debido a que no siempre es bueno hacer una compra con base en las emociones. Encuentra en nuestra página web las mejores opciones de vivienda en Nuevo León.

0 shares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Next Post

¿Quieres comprar una casa, pero estás en buró de crédito? Conoce estos 4 tips para hacerlo posible