Diciembre es uno de los mejores meses del año por dos razones, ¡la llegada de la Navidad y del aguinaldo! En esta temporada siempre existe la tentación de gastar ese dinero en regalos o viajes, pero también hay otra alternativa: destinarlo a proyectos cuyo beneficio sea menos efímero.

 

El aguinaldo no es un regalo, es un derecho que los trabajadores obtienen por su labor de todo un año (o la parte proporcional) y utilizarlo con responsabilidad tendrá muchas ventajas.

 

Usarlo para lograr la meta de comprar casa no es nada descabellado, si bien el aguinaldo no hará por sí mismo posible ese sueño, sí puede marcar una diferencia en el enganche que puedas reunir o en los pagos que puedas adelantar de tu hipoteca reduciendo de forma importante los intereses que tendrías que pagar en el tiempo.

 

  1. Usa tu aguinaldo para reunir el enganche de tu casa

 

La compra de un inmueble es el resultado de un proceso de ahorro que necesariamente implica paciencia y constancia, se trata de un objetivo que nunca debe ser visto como una carrera contra el tiempo.

 

La segunda regla para conquistar la meta es contratar el crédito hipotecario adecuado al perfil de cada persona. Aunque no existe una regla para determinar cuál es el mejor, se recomienda elegir un crédito a 15 años, en pesos y con tasa fija, pues esa combinación es financieramente la más sólida para crecer con esa importante inversión patrimonial. Al final, lo que se busca es mejorar el estilo de vida, no padecer el proceso.

 

Ahora bien, antes de elegir tu crédito, es vital reunir un buen enganche. La idea es tener el mayor ahorro posible para dar más de enganche y solicitar menos crédito hipotecario, lo cual será financieramente mejor para ti.

 

  1. Usa tu aguinaldo para adelantar pagos a tu crédito

 

Reducir tu deuda en cuanto al plazo y abonar directamente a capital son algunos de los beneficios que tiene adelantar mensualidades a tu crédito hipotecario. Al hacer pagos adicionales, lo que logras es disminuir el tiempo original del crédito y con ello bajar el costo financiero del mismo.

 

Cabe destacar que adelantar pagos en los primeros cinco años del crédito es lo mejor, ya que es el periodo en el que la deuda es mayor y por lo tanto, los intereses son más altos.

 

Al tener un crédito hipotecario, lo primero que pagas son los intereses y después se amortiza a capital. La amortización es el monto de la mensualidad que se va al pago del crédito (no a los seguros o los intereses). Cuando el anticipo se hace directo al capital, éste generará menos intereses en igual proporción.

 

Como puedes ver, la cantidad que recibes de aguinaldo podría parecer nada representativa cuando se trata de adquirir un inmueble, pero de hecho sí puede marcar una gran diferencia si te decides a usarla estratégicamente.

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